BRUJULA PARA NAVEGANTES EMOCIONALES
ELSA PUNSET
Los ladrillos emocionales del hogar
“Un hogar se construye a partes iguales con ladrillos de barro y emociones. La calidad de los materiales constructivos de nuestro hogar, sin embargo, no es ni mucho menos tan determinante en nuestra tasa de felicidad como los recursos emocionales de quienes lo habitan.[…]
Elegimos cuidadosamente las telas y los materiales de nuestra casa, pero no solemos considerar con detenimiento los criterios básicos de convivencia necesarios para disfrutar de un hogar acogedor, un continente seguro que ofrezca amparo a los miembros de la familia y que permita a cada uno desarrollarse de acuerdo a sus necesidades.”
Aunque sólo sean dos simples párrafos del libro, como estudiante de arquitectura me han llamado mucho la atención, porque no nos damos cuenta, ni nos enseñan en la carrera, lo que significa realmente diseñar un hogar, no una casa...
Si que se le da mucha importancia a cómo funciona una vivienda y la influencia del diseño del programa en la forma de vivir de los habitantes. La funcionalidad, es uno de los principales temas de arquitectura. Si un edificio funciona y es estable, es decir, se mantiene de pie, ya tiene la parte científica. Sólo falta la creatividad, el arte. La arquitectura es una simbiosis entre ciencia y arte.
En lo que respecta al arte, se vive un tiempo en el que los edificios prácticamente se han convertido en lienzos donde pintar absolutamente lo que queramos, para crear “belleza” e impresionar al público. Sin embargo, por el camino se nos ha olvidado el impacto emocional y social que causan dichos edificios en nosotros mismos, ya que obviamente, un cuadro o un edificio (como podría ser nuestra casa) no nos influye de la misma manera en nuestras vidas.
Por ejemplo, al diseñar un edificio de vivienda colectiva, se pone mucho énfasis en su funcionalidad, y una vez resuelto este problema, o al mismo tiempo que ella, se da rienda suelta a la creatividad, investigando con diversos colores y materiales. Al contrario que Elsa Punset, estas telas y materiales de nuestra casa me parecen mucho más importantes de lo que nos enseñan en la carrera de arquitectura. Las emociones que causan dichos colores y materiales es algo que se deja al margen de la intuición, como si todos supiéramos que el rojo representa agresividad o el blanco paz.
Sin embargo, estaría bien una clase en la que realmente se desarrollen las emociones que causan los diferentes colores y materiales en arquitectura. Ya que el rojo agresivo se puede convertir en calidez en los países fríos, o incluso el blanco puede llegar a transmitir indiferencia.
Ya sé que estos ejemplos son muy obvios, pero se tornan muy confusos a la hora de diseñar viviendas, hogares, por lo que se les resta mucha importancia y sólo se pretende crear algo “bonito”. Lo que se quiere decir realmente es que los arquitectos deberíamos tener más cuidado a la hora de crear arte, por que los edificios no son simples cuadros para decorar la ciudad. En realidad, lo que el pintor realmente desea es transmitir ciertas emociones mediante su pintura. Pues seamos más artistas y recobremos el camino de las emociones.
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